— Buenos días y gracias por su hospitalidad— dice María sentándose en el comedor. — Veo que está mejor su excelencia— dice Flavio educadamente. — Si, gracias estoy mucho mejor...— — Entonces que le parece marchar mañana hacia el palacio?— — Pero tan pronto? Si apenas lleva una semana aquí.— digo entre sorprendida y enfadada. No quiero que se vaya, se que estoy siendo egoísta pero desde que Caterina de marchó no he tenido otra amiga y María me hace compañía, me ayuda con mis tareas y bueno nos contamos nuestras cosas, se que estoy siendo egoísta pero es que la voy a echar tanto de menos que ya me duele. — Como guste el Duque— dice María educamente. Termino de desayunar y me voy al jardín sin despedirme, se que esto puede ser descortés pero ahora mismo estoy enfadada. Me siento en

