Una Condición.
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Luego de que Zoé y yo nos despidiéramos para dirigirnos hacia nuestras facultades, me mantuve diez minutos frente a un mapa que estaba en un pasillo que explicaba donde quedaba cada facultad.
Supuestamente el mapa explicaba, pero yo no entendía una mierda y ya mi paciencia estaba llegando a su fin.
Observé a mi alrededor y no veía a nadie hasta que pude apreciar al chico arrogante. El amigo de Mathew, iba caminando con su mirada en su teléfono.
Bueno Avery tendrás que hablarle y pedirle ayuda, porque aquí sola no lograras nada
─Oye ─ay cómo era que se llamaba ─Jason ─lo llamé y volteó su mirada a mí.
Caminé hacia él a pasos rápidos y cuando estuve enfrente me sentí super pequeña mi rostro le llegaba al pecho, pude sentir el olor a su colonia mezclado con el aroma del cigarro que estuvo fumando.
─Hola... ¿Jason verdad? ─pregunté y él no respondió. ─Mira hace unos momentos Mathew nos presentó y quería...
─No me interesa ─me interrumpió antes de empezar a caminar.
Maldito hijo de puta.
─Oye no sé qué piensas que te preguntaré, pero necesito tu ayuda estoy perdida ─hablé en tono serio. ─Voy a faltar a mi primera clase ya que no encuentro mi facultad ─me mantuve en el sitio donde el imbécil me dejo.
Se detuvo, volteó para empezar a caminar hacia mí.
─¿Porque me pides ayuda mí? ¿Tengo rostro de guía turístico o algo así por el estilo? ─preguntó y abrí mi boca para responder, pero me interrumpió; ─Mueve ese lindo trasero hacia tu derecha y en la oficina del decano puedes pedir ayuda.
¿Acaso dijo lindo trasero? Como sabe que tengo un lindo trasero si no me ha visto.
─Pues bien, gracias por tu ayuda espero no haberte incomodado imbécil de mierda ─respondí.
Lo último no pensé que lo diría en voz alta, fue un momento de ira.
Jason se acercó a mí y tuve que levantar mi cabeza para poder mirar directo a sus ojos, no iba a dejar que me intimidara, pude notar que sus ojos eran de un tono gris.
Su mano toco un mechón de mi cabello que se encontraba en mi frente y bajo su mano poco a poco por mi mejilla, luego a mi cuello y la siguió bajando hasta que llego a mi cintura y sin pensar lo peor que podía hacer este loco de mierda, llegó hasta mi trasero y lo apretó.
─¿Cómo me dijiste? ─preguntó mirando a mis ojos.
En mi estómago se sintió un volcán en erupción. ¿Qué digo volcán? Eso era un tornado, no pude articular una palabra porque nada salía de mi boca.
Se acercó a mi oído y susurró; ─De verdad tienes un lindo trasero.
Una puerta en el fondo se abrió y él quitó la mano que tenía en mi trasero, me di vuelta para ver quién era la persona que había interrumpido esta maravillosa obra maestra y observé a un hombre canoso, con barba.
─Joven Roberts ¿No tiene que estar en clase? ─preguntó en dirección a Jason.
Así que ese es su apellido.
─Sí decano, estaba ayudando a esta chica ya que hoy es su primer día y no encontraba su facultad, estaba algo perdida ─respondió Jason con un tono de voz muy diferente a como me hablaba a mí incluso a sus amigos.
─Vaya a clases Jason, yo ayudo a la chica ─soltó el decano y me hizo un movimiento con su mano para invitarme a pasar a su oficina. Lo seguí y entré a la ella, me dio la bienvenida y me tendió un nuevo mapa que si era entendible para llegar a la facultad de psicología.
Salí de la oficina y mientras caminaba hacia la facultad no dejaba de pensar en ese momento que tuve con el imbécil arrogante de Jason.
Después de unos veinte minutos pude sentir la gloria al estar frente a mi salón de clases, solté un suspiro y entré logrando llamar a atención de todos incluyendo al profesor.
─Buenos días, disculpe la tardanza ─me excuse ─No encontraba la facultad, estaba perdida, tuve que ir donde el decano y me dio esto ─señale el mapa que llevaba en mis manos.
─Buenos días ─respondió el profesor. ─Pase no lo tomare en cuenta ya que es el primer día y todos están algo enredados al no encontrar las facultades.
─Gracias ─asentí y tomé asiento en la primera silla que encontré vacía.
Abrí mi maleta y saqué una de mis libretas junto a un bolígrafo para tomar los apuntes que se encontraban en el pizarrón.
─Buenos días preciosa ─escuché una voz que ya había escuchado antes detrás de mí así que volteé y frente a mí se encontraba Ashton.
No puede ser, él está en mi salón.
Lo miré y le sonreí.
─Buenos días de nuevo.
El profesor explicó todo lo que tomaría para la materia psicología social y nos dejó salir antes de tiempo. Cuando estaba recogiendo mis cosas sentí a alguien atrás de mí, al darme vuelta estaba Ashton con una sonrisa lobuna.
─Hola, no sabía que eras de primer año ─colgué mi maleta en mi hombro y observé su rostro.
Su cabello era castaño, casi n***o, sus ojos cafés de un tono muy particular, un cuerpo muy bien definido gracias al gimnasio y ni hablar del perfecto rostro que llevaba con él.
─No soy de primer año ─respondió. ─Estoy haciendo esta materia de nuevo para llenar los créditos, soy de segundo año.
─Está bien ─respondí. ─Bueno, nos vemos, tengo que toparme con Zoé hablamos luego.
Él me tomo del codo haciendo que volteará a él, se acercó a unos pocos centímetros de que nuestras bocas chocaran. Mi estomago de nuevo se puso como loco, no sé qué me pasaba hoy, pero algo no estaba bien conmigo.
─Sabes... ─mostró una sonrisa ─Me encantó tu olor.
Desvié la mirada buscando quien se encontraba en el salón, pero solo estábamos él y yo, tragué saliva y volví a mirarlo a los ojos.
─N... ─me aclaré la garganta ─No.
─Pues ya lo sabes ─acercó su rostro a mi cuello y aspiro mi olor.
Le di un pequeño empujón y caminé hacia la puerta, pero él llego antes colocándose en la salida logrando así obstruir mi paso.
─Quítate Ashton ─solté con un tono de voz que sonó más como una amenaza
Ashton mostro una sonrisa y luego mordió su labio inferior. ─Me quitaré con una condición ─respondió.
No sé qué mierda pasaba con estos chicos y que pasaba con mis hormonas.
─ ¿Qué quieres? ─rodé los ojos y crucé mis brazos frente a mi pecho.
─Quiero que me beses, quiero sentir esos lindos labios en mí ─respondió con una sonrisa, observó mi cuerpo de arriba abajo y mordió nuevamente su labio inferior. ─Pero no en mis labios.
Mi-er-da.