En las Nubes.
.
.
.
Estaba arreglando mis últimos detalles para ir a la fiesta de Nathan. Amaba a ese chico después de conocernos en el salón ese día, empecé a salir con él y Neylan en todos los recesos, Ya que Zoé se la pasaba de chicle con Mathew.
─Mathew ya está en los estacionamientos esperándonos ─dijo Zoé entrado a mi habitación.
Ella iba con una falda negra y un crop top morado y sus botas negras junto su cabello rubio en un moño alto, yo me limite por un vestido n***o pegado al cuerpo sin mangas, mis botas rojas y llevaba mi cabello suelto.
Salimos de la residencia y Mathew estaba en su auto esperándonos, me subí en el asiento de atrás y lo saludé dándole un beso en su mejilla, mientras que Zoé casi se lo come con la boca.
─Dice Marcus que la casa está llena ─dijo Mathew revisando su celular mientras conducía.
En lo único que pensaba era en que esta seria mi primera fiesta de universidad y quería pasarla bien. Esta era una de las cosas que siempre quise hacer en cuanto estuviera aquí.
Quería ser normal.
Media hora después llegamos a la casa de Nathan, abrí mis ojos como platos al ver la casa que literalmente parecía un castillo. Nathan vivía cerca del campus por eso no necesitaba vivir en una residencia.
Entramos a la casa y había muchas personas que ni siquiera conocía, podía decir que toda la universidad estaba aquí, observé a mi derecha a Jared uno de los gemelos hablando con una chica en un sofá, él encontró mi mirada y me hizo un movimiento con las manos en forma de saludo y me limité en sonreír ante su gesto.
Caminé hasta la sala y la música resonaba por las paredes, había personas bailando, otras besándose en los sofás, hasta en las paredes.
Sentí a alguien que me tomo de los pechos desde la parte de atrás logrando que me volteara y era Neylan. ─Hola mi amor, estás muy linda ─dijo dándome un beso en la mejilla.
─Tú estás hermosa ─respondí y ella mostró una sonrisa.
─Vamos a donde están los chicos ─me tomó de la mano empujándome entre algunas personas, pasamos un pasillo oscuro.
En cuanto abrió una puerta ahí se encontraba Marcus con Amber en su regazo besándose, Ashton metiéndose una raya de polvo por la nariz con Nathan, Mathew estaba con una cerveza y Zoé también, Jason estaba en una esquina hablando con una chica y tomando de una botella de vodka y observé que también estaba Zev, el gemelo de tatuajes. Él volteó a mí y me miró con sus ojos penetrantes.
─Chicos llego Avery ─dijo Neylan y todos voltearon a mirarme.
Me sentí cohibida en ese momento con tantas miradas en mí. Odiaba ser el centro de atención.
─Amorcito, pero qué deliciosa estás ─soltó Nathan acercándose a mí con algo de polvo blanco en su nariz.
La chica que estaba hablando con Jason se dio vuelta y la reconocí era la misma que vi hablando con él aquel día que fuimos al restaurante con Mathew y Zoé.
La castaña del cerquillo.
─No nos han presentado y veo que ya eres conocida ─dijo la chica acercándose a mí. ─Soy Amelie ─me tendió su mano y la recibí para presentarme.
¿Amelie? Me sonaba ese nombre. Luego recordé que Jason había dicho que era su ex amorío.
No te conozco, pero ya te voy a empezar a odiar.
─¡Ya me siento listo para salir a festejar mi cumpleaños! ─grito Nathan. ─Avery puedes tomar lo que está en la mesa, lo tengo acá porque es para nosotros, los demás toman lo que está afuera, pero esto de acá es mejor y de más calidad. Hoy todos vamos a pasarla bien ─aclaró Marcus dándole un beso a Neylan en los labios.
¿Que se traían estos dos?
─¿Empezaron sin mí? ─escuché una voz que se me hacía familiar, cuando me volteé vi a la chica del cabello morado, Madison.
Entró y fue directo a la mesa y se metió una raya de polvo por la nariz.
─¿Avery que tomaras de la mesa, antes de salir de aquí? ─preguntó Neylan tomando mi mano y llevándome a la mesa.
Observé frente a mí muchos tipos de bebidas, pastillas, polvo blanco y botellas de algún tipo de vino. Zoé se acercó a mí, nosotras nunca habíamos tomado ni ingerido algún tipo de esas sustancias.
Esto sería nuevo para nosotras.
Llegó a nuestro lado Amelie y se metió una raya de polvo por la nariz, me miró y pasó por mi lado y salió de la habitación junto con Ashton que ya estaba hablando de más y Zev que se encontraba empujándolo con una sonrisa.
Observé a Mathew hablando con Jason y este último tenía los ojos rojos de lo que estaba tomando. Nathan estaba sentado en una silla con Madison en sus piernas y abrí mis ojos como platos al ver que ella lo estaba masturbando.
─Neylan ─dije en su dirección y sus ojos dieron a los míos. ─¿Nathan es tu novio o algo así? ─pregunté.
Iba a decirle que se volteará y plantará bandera a lo que le estaban haciendo a su novio.
─No, somos amigos, Nathan no tiene novia ni novios ─explicó ─Él es liberal igual que Ashton tienen sexo con cualquier, se besan con cualquiera, con la diferencia que Ashton es hetero y Nathan bisexual ─soltó Neylan y recordé en la vez que Ashton y yo estábamos en el laboratorio.
Marcus se levantó de la silla con Amber de la mano y volteó a nosotros. ─Me voy a follar, me avisan si pasa algo bueno en la fiesta,
─¡Ah! ─gritó Nathan logrando que todos volteáramos a él.
Madison se limpió la mano con el suéter de él y salió de la habitación.
─¿Qué? Ella me tenía que dar un regalo de cumpleaños, para eso son las amigas ─respondió Nathan al ver que todos teníamos los ojos sobre él. Se quitó el suéter, se arregló el pantalón y salió de la habitación.
─¿Entonces qué quieren? ─pregunto Neylan dirigiendo su mirada a Zoé y a mí.
─Quiero una de esas pastillas ─respondió Zoé señalando unas pastillas de colores.
─Esto es MDMA ─aclaró Neylan abriendo el envase y sacando una de ellas.
─¿Que efecto tiene? ─pregunté, estaba muy intrigada quería pasarla bien en la fiesta y dejar de ser por un momento yo. Pero yo tomaba pastillas que eran de por vida y no sabía si eso me afectaría en algo.
─Es un alucinógeno, así como un estimulante, cuando la toma tienes que esperar que haga efecto y luego sientes un subidón es como estar en las nubes, el efecto es de casi seis horas ─respondió colocó una en su lengua y se la tragó.
─Quiero una ─soltó Zoé, Neylan se la dio y Zoé la metió a su boca.
─¿Quieres una u otra cosa? ─preguntó Neylan y no quería sonar gallina pero nunca me había drogado, las locuras eran normales en mí, pero quería experimentar.
─Tomo pastillas y no sé si sea buena idea, pero si quiero ─dije y me tendió una de color rosa, la puse en mi lengua y la trague.
─Ahora tenemos que esperar que nos haga efecto y pasarlo bien ─soltó Neylan, sentándose en una silla.
Volteé mi cuerpo y mi rostro chocó con el formado pecho de Jason.
─Tu lindo trasero me ha estado pidiendo que lo toque desde que entraste por esa puerta ─sus ojos estaban rojos y tenía una sonrisa de pervertido ya debía de estar borracho.
─¿Y entonces porque no lo tocas? ─pregunté mordiendo mi labio inferior
─¿Qué tomaste? ─pregunto mirando hacia la mesa.
─Éxtasis ─contesté.
Se acercó a mí y colocó una mano en mi cintura para acercar su rostro a mi oído. ─Cuando haga efecto lo haré, terminaremos lo que empezamos en ese auto y en ese salón ─susurró con una voz sensual que hizo que mis vellos y algo en mi estado revoloteará.
─¿Y Porque no ya? ¿O es que prefieres que esté inconsciente?
─Porque en ese momento no te dolerá el trasero y será como una anestesia ─respondió con una sonrisa.
Mi respiración abandonó mi cuerpo.
Oh, por, Dios.