POV DE VIVIANNE. Al momento que sus labios hacen contactos con los míos siento un remolino dentro de mi guata. El beso es suave y apasionado, una vez que se aleja me quedo con los ojos cerrados y la respiración pausada. Siento sus dedos deslizarse por mis cabellos, su nariz aspirando de mi rostro —Vivianne, tú me haces sentir bien—, musita. Abro mis ojos y me pierdo en el celeste de ellos —Disculpa si te estoy usando, pero te necesito a mi lado, te necesito—, sin emitir palabra lo vuelvo a besar. Sus manos bajan a mis caderas, desde ahí me afirma a su cuerpo, el roce de su dureza me hace soltar un gemido. Sus labios se despegan de los míos, pero al segundo siguiente vuelven a unirse y con más fervor, sus manos empiezan a despojarme de las prendas. Aunque mi mente me informa de la locura

