Hades Moore. —Señor... ¿Puedo pasar? —Josh se aparece por el marco de la puerta de mi oficina. No puedo evitar tragar grueso. Mi cabeza se imagina solo una cosa: Babi está aquí. Asiento, tragando grueso. Él se acerca hacía mí, acomodando su uniforme. —El almuerzo ya está listo. —Siento como mi alma respirara de nuevo y mi corazón se rompiera lentamente. —Todos están en la mesa, señor. —Muchas gracias por avisarme, Josh. —En mis labios se forma una mueca, apenada. —En un momento estamos allí. —Le respondo, acomodando los papeles que se encuentran sobre mi escritorio. Ashton, quien se encuentra en mi oficina, se echa a reír. —Jamás pensé que... estaríamos vestidos de traje. Nos vemos ridículos. —Él se echa un bocado de pizza a la boca. Ruedo los ojos al ver cómo recarga sus sucios pies e

