Hades Moore. —Ah, no... La risa me sale entre dientes y algo forzada. No puedo evitar la expresión que se me forma en la cara, como si me negara a lo que mis ojos ven. Mi mandíbula apretada. No hay nada que me fastidie más que tener que lidiar con que me desobedezcan. Y estoy seguro de que el pasatiempo favorito de Bárbara es ese, desobedecerme. —Estás loca. Bárbara me mira con un puchero entre los labios. Sus mejillas están rojas y su cabello desordenado. Quizás ha bebido demasiado... más bien, ha bebido en demasía. No sé qué estaba pensando cuando le di el permiso de beberse unas copas. ¡Se ha tomado hasta el agua del váter!... Al menos es un escarmiento para que no la deje beber nunca más. Bárbara me mira, decisiva. Le echo una mirada retadora cuando la veo sujetarse el final de s

