—Ya vez, te dije que no tendría a esta cosa que has dejado en mi cuerpo. —No voy a dejar que te mueras, y mucho menos que mi cachorro perezca por tu estupidez. Ambos me pertenecen. Alexander toma a Deisy en sus brazos y la carga un poco. —De nada sirve que intentes salvarme, de todas formas me voy a morir. Esta herida es muy profunda. —Te equivocas. —Creí que eras un buen hombre, lo creí de verdad; pero todo fue una mentira. Prefiero morir a seguir sintiendo afecto por un bastardo como tú —expresa con odio en la voz. —Tendrás que acostumbrarte porque tú estás ligada a mí. Alex, hace amago de llevársela a otra parte, cuando de la nada alguien lo toma del hombro y hace que suelte a Deisy de golpe. Se da la vuelta y repara en un enorme lobo albino ante él, Alexander afina la mirada, l

