Elena se encontraba tomando el desayuno a la mañana siguiente, se le hizo raro que solo sus hermanas Cordelia y Casandras estuvieran sentadas con ella. La reina estaba indispuesta por los ascos matutinos del embarazo, mientras Fedra dormía plácidamente en su habitación había llegado con Adham, quien la escoltó personalmente al palacio, antes de irse a la guerra de nuevo. Elena presentía que los días en el palacio de Hielo serían largos, solo deseaba con todo su corazón que Eira llegara lo más pronto posible al castillo para poner orden, aunque eso significaba má enfrentamientos familiares. Las tres princess se habían sentado en la mesa una pegada a la otra. - Las peleas comenzarán de nuevo entre Fedra y mamá -decía Cordelia con melancolía mientras se llevaba una fresa a la boca -había

