Horas antes Nefered. Nefered busco a Indivar apenas se levantó y la encontró en la cocina. — Hola Indy. — Nefe, buen día. ¿Estas preparada? — No claro que no, y es por eso por lo que te buscaba. — ¿Necesitas calma? — Necesito que me apagues por completo. — dijo la pelinegra con toda seguridad. — Pero Nefered, eso es peligroso. — No, no lo es, iré a buscar a Calíope para que se relaje, sabes que de una brisa hace un huracán. — Ambas rieron a su broma, pero sabían que era así. Indivar abrazo a Nefered y comenzó a sentir calor, pero lo soporto, ella sabía lo que guardaba su hermana en el corazón, ese dolor era tan grande, clamaba por justicia y venganza con cada latido. — Si pudiera hacer más por ti. — Se lamentó la joven rubia. — Sé que lo harías Indy, pero no depende de ti mi tra

