Siento unas voces lejanas y un leve llanto, mis ojos pesan un poco y me es imposible abrirlos, estoy muy cansada. - ¿Porqué no despierta Sebas? Se va a morir?- reconocí esa voz al instante, era Nathan, estaba llorando - - No se morirá pequeño, sólo está algo cansada ¿Vale? Porqué no vas con Caro y le dices que venga pronto? - no escuché ruidos, empecé a mover todo mi cuerpo, pero unas manos frías, tomaron mi rostro - - Sam, escúchame... Tienes fiebre y estás muy débil, descansa un poco que yo cuidaré de Nathan - escuchar eso, logró tranquilizarme de una manera inexplicable, sus manos abandonaron mi rostro y tomaron mis manos - Carolina se encargará de los papeles y Nathan y yo te cuidaremos aquí, no te preocupes, todo está arreglado - poco a poco, mis ojos se fueron abriendo y pude obse

