Miré a Sebastián, el me sonrió y ay Dios... ¿Por qué tuvo que hacer eso? estoy más nerviosa. El tomó mi mano y me arrastró hasta la pista. Al estar en el centro, tomó mi cintura y me miró, yo le miré y no podía articular ninguna palabra, al fin de cuentas, es como si yo estuviese soñando... Me permití soñar, solo por hoy. Se acercó a mi oído, sutilmente. - Tranquila, es solo un baile- dijo mientras buscaba mi mano y la tomaba para estar listos para el baile- - No estoy nerviosa- dije apartando la mirada, el sonrió... Ultimadamente, lo hace muy seguido- - Hasta un ciego, se daría cuenta que está nerviosa, señorita- dijo con mirada divertida- - Bueno, no sé como no puede estarlo en una situación así- dije rodando los ojos disimuladamente, el me miró atentamente- - ¿Por qué debería esta

