Narra Sam Toda la semana hemos estado trabajando arduamente en los ingresos de las personas. Hoy eran los últimos ingresos que correspondían a los infantes que no tenían a ninguno de sus padres, es decir, que eran huérfanos. Todos tenían miedo a las agujas por lo que las chicas y yo teníamos que tratar de distraerlos o calmarlos, pues al ellos no tener a sus padres, crecía la dificultad de tranquilidad. Sin embargo, un niño llamó mi atención. Estaba retirado de los demás, su pose era rígida y estaba muy serio. - Su nombre es Nathan- dijo alguien a mis espaldas... Era la encargada del lugar provisionalmente- Cuando lo trajeron estaba solo... No habla mucho y en general, es muy distante- dice mirándole con curiosidad- Nadie sabe lo que hacía en ese lugar, pero estaba solo... Al preguntarl

