Después de esa cena, mi madre prácticamente obligó a los amigos de mi hermano, a quedarse en casa. Carolina y Anna fueron a sus habitaciones, mientras yo fui a la biblioteca, necesitaba revisar todos los documentos y estar preparada para lo que se avecina en la empresa. Empiezo a revisar papel por papel y descubrí las anomalías contables. Mi cabeza dolía, estaba muy frustrada, ¿Por qué hay esta inconsistencia financiera? Sé lo que pasó, pero quiero escuchar la justificación de Libia... Quiero saber que hay detrás de todo esto ¿Quién es capaz de esto? Tantas preguntas me tenían agobiada, así que salí a respirar un poco de aire libre al jardín, pasando antes por un té a la cocina.
Al bajar, una fuerte brisa, recorrió mi columna vertebral, estremeciéndome por completo, pero no era un estado normal, sentía una energía muy negativa a mi alrededor, es como si alguien me estuviese acuchillado con la mirada... Empecé a buscar a esa persona y la encontré... Una figura vestido completamente de n***o, me miraba fijamente, pero su mirada, destilaba odio. Empecé a acercarme pero de un momento a otro, siento unos brazos rodearme y esconderme en una parte de la casa, intenté gritar pero era inútil, era más fuerte que yo. Patalee pero hasta que no estaba en una habitación, no me habló.
- Tranquila, no te haré nada - dijo a mis espaldas - no hagas ruido, también vi a ese sujeto desde la ventana de la habitación - dijo Lucas -
- ¡¿Estás loco?! - grité susurré- Casi me matas de un susto - de reprende, escuchamos un golpe en la puerta, ambos nos quedamos en silencio -
- Lucas, abre la puerta-dice alguien en tono demandante pero en susurro, Lucas respira y se aproxima a abrir la puerta -
Al abrirla, estaba él y sus impresionantes ojos azules curiosos, miraba hacia las grandes rejas que separaban el jardín, de la calle.
- ¿Qué está pasando? - pregunté asustada pero en tono tranquilo, hasta a mi me sorprendió pues en este momento, solo tenía más preguntas y una sensación de angustia en mi pecho. Ambos me miraban atentos - ¿Ninguno me dirá? - dije molesta, ellos se observaron entre sí -
- Creo que debemos informarle a Alejandro - dijo Lucas, yéndose rápidamente, Sebastián sólo me observaba sin decir ninguna palabra.
- ¿Sabes de alguien que te quiera hacer daño? - preguntó curioso, un leve escalofrío me recorrió, negué -
- ¿Está segura, señorita O'Connor? - negué, el asintió pensativo. En ese momento, llega mi hermano y dos más de sus amigos -
- Debemos hablar - me dijo serio, yo solo pude asentir, después de abrazarle -
Fuimos a la biblioteca en completo silencio y algo me dice que hay algo extraño. Todos tomamos asiento... Bueno, solo Alejandro y yo, los demás solo se acercaron a él, estando de pie... Alejandro me miró preocupado.
- Sam, de casualidad, ¿Sabes si alguien quiere hacerte daño? - preguntó serio pero con preocupación en su voz, yo negué, todos nos miraban - necesito que me digas si has tenido altercados estos días- Esto es incómodo... Pero debía contarle -
- Los últimos días, las cosas no han sido fáciles... El primero con el que tuve una discusión, cuando llegué de Inglaterra, fue con el ingeniero Franco - dije en voz baja, la última parte, los ojos de mi hermano, estaban curiosos -
- ¿El ingeniero Franco? - preguntó intrigado -
- Si - el me miró inquisitivo - Fue mi mejor amigo durante mi estadía en Inglaterra - una carraspera salió de mi - por motivos de Fuerza mayor, dejamos la amistad y hoy, ambos tomamos caminos distintos - El me miraba aún más curioso -
- ¿Qué motivos? - le miré fijamente... Trataba de hablar pero nada salía más que balbuceos, suspiré y finalmente, pude decirlo -
- Se enamoró de mi - dije frustrada, todos se miraban entre sí-
- Ok, entonces tenemos un hombre dolido por tu rechazo - dice Lucas, asiento - ¿A quien más tenemos? - pensé y pensé -
- Hace pocos días, descubrí un desfalco de millones de dólares y creo saber quien es la culpable, aunque no sé exactamente la razón por la que lo hizo -
- ¿Quién es? - preguntó por primera vez, Sebastián, miré sus ojos, curiosa -
- Libia... Libia SantoDomingo- Alejandro me miró curioso -
- ¿La administradora? - asentí - Algo realmente no está bien, ella siempre fue muy leal -
- El chico detrás de las rejas, estaba armado - miré impresionada a Sebastián -
- ¿Armado? - el asintió y miró a Alejandro - Tenía un puñal en su mano, cuando tu hermana se iba a acercar a él - Alejandro me miró molesto -
- No me culpes, la curiosidad me ganó... Se veía extraño pero no sabía que estaba armado - todos me miraron
- Por instinto, tomé a tu hermana y la llevé a un lugar seguro - agrega Lucas -
- Espera...- llamé la atención de todos - Tengo una idea - dije segura, ellos seguían dispuestos a escucharme - Podemos entrar al sistema de seguridad de las cámaras en la ciudad -
-¿Cómo se supone que hagamos eso? - pregunta Lucas -
- Discúlpenme chicos, pero el sistema de seguridad de la policía, es bastante fácil de crackear y Ana lo puede hacer sin dejar rastros - dije segura, Alejandro me miró incrédulo - No me mires así, la policía tardaría mucho en darnos respuesta y esto es un caso de vida o muerte, es obvio que alguno de los que estamos aquí, somos el blanco de ese muchacho y el no saber el por qué, es más peligroso aún - todos se miran - Teniendo las grabaciones de las cámaras de la ciudad, podemos seguirlo y ver de donde salió o a donde va, sencillo -
- Sam, ¿Segura que esto no generará conflictos legales? - sonrió
- ¿Quién crees que fue la que fue la persona que contrató el presidente para que se infiltrara en el sistema de las fuerzas navales para probar la seguridad? - todos me miran sorprendidos -
- Así que fueron ustedes- dijo sonriendo, yo también sonreí -
- En fin, necesitamos eso, así que mañana antes de irnos a la empresa, le pediré a Anna que averigüe - todos asintieron así que me levanté pero Alejo se aproximó y me abrazó, también le abracé -
- ¿Estás bien? - preguntó y yo sonreí -
-Siempre - dije mientras le daba un beso en la mejilla - Qué descanses, hermano -
-Qué descanses, princesa - sonrió nuevamente, después de eso, me despedí ligeramente de los muchachos, no sin antes dar las gracias por todo y finalmente, me fui a dormir.