Verónica Mi mirada me recorre frente al espejo donde puedo ver a cuerpo completo el trabajo que había tardado al menos tres horas haciendo, el vestido n***o me quedaba precioso, y mi maquillaje estaba intacto, un cosquilleo empezaba a recorrerme al saber que faltaba poco tiempo para la boda, solo unos minutos más y ya debíamos estar todos allá, por lo que, ya preparada mentalmente salgo de la habitación en busca de Nicolás. La casa está atestada de gente, sin embargo, se puede caminar libremente por los pasillos, por lo menos aún. Suelto un suspiro caminando entre la gente hasta llegar al jardín donde todos los invitados ya están sentados esperando a la novia, dirijo mi mirada hacia mi hermano quien mira nervioso hacia de los asientos, guío mi mirada hacia allí y noto que rode ya llego

