Leo y yo caminamos un poco por la plaza pero de pronto actuó algo raro, me abrazaba de forma extraña realmente me sentía incómoda, pues sentía que me estaba presionando a hacer cosas que no quería, de pronto me susurro al oído: - Te necesito, por favor esta vez no me digas que no, quiero hacerte mía - (me congele) ¿qué? - Que quiero que lo hagamos ya es tiempo Oda tenemos 6 meses de relación - (casi sin aliento y muy asustada) de acuerdo, supongo que tienes razón Aunque le dije que sí, realmente no estaba segura de esa decisión, pues sentía que ese paso era muy importante en mi vida y no lo quería dar con cualquier persona, no era que no amará demasiado a Leo simplemente no sentía esa atracción hacia él todavía, pero no quería decirle que no, sentía que eso haría que se sintiera d

