Erior. Sobo la cabeza de Mia por tanto tiempo que lo siento infinito. Había deseado estar así de cerca con ella desde hace mucho tiempo, solo que no en esta situación. —Me haces tanta falta, Erior... —sé que no debería ilusionarme tan fácil pero ya lo he hecho, escucharla decir eso incendia cada llama extinta en mi corazón. —Mia, tú también me hiciste mucha falta—la voz de me quiebra, trato de mantenerla pero me es imposible.— Cada día y cada noche, cada instante desde que decidí alejarme de ti. Se escucha ruido en la parte de afuera, hacemos silencio. Mia me mira con una cierta chispa de enojo en su mirada, no puedo culparla yo también lo haría. —¿Por qué te fuiste? ¿Tanto me odias? —Espero aue se calmen las voces al otro lado. No soy estúpido, sé que la están buscando a ella y por

