Mia. —¡No me toques! —Chillo. Mikhail me ha metido por la fuerza al auto para volver a casa. Viene con una expresión de superioridad que asusta, me da a entender que algo planeado por él se está dando como quiere y me asusta. Debo habla con Allek y empezar a tomar clases de idiomas, no puedo continuar fuera de base con un hombre que pareciera obsesionado conmigo. Me aterra volver a pasar por lo mismo de antes. No quiero que se repita ninguna otra tragedia, —Mia, ¿No has pensado que sería bueno dejar ir a Erior? Digo, por lo que veo ya ni su familia te quiere cerca. Lo miro de reojo mientras me apego fuerte a la puerta, no quiero estar en el mismo espacio que él. No sé qué sucede pero siento que algo no va bien, tengo cada vello del cuerpo erizado y el corazón acelerado. Da media vue

