Querida Meghan: Jack se toma las cosas muy literal. Tan literal que literalmente nos perdimos juntos. —En serio, Jess ¿en dónde estamos? —preguntó Jack observando todo a su al rededor con extrañeza. Estábamos en una calle que al parecer estaba totalmente vacía y a decir verdad, también parecía algo peligrosa. —No lo sé, tú fuiste quien me trajo aquí. —Bueno, ya que estamos perdidos podemos iniciar una nueva vida. Podemos cambiar nuestros nombres, ¿qué te parece tú Josefina y yo José? Ambos reímos y el lugar estaba tan solitario y callado que la risa de Jack se podía escuchar perfectamente. —Tu nombre está bien tal como es. Me encanta. Combina con el mío. Él tomó mi mano para ponerse frente a mí. Me abrazó y depositó un tierno beso en mi frente. —Estamos a solo unos metros del coleg

