Capitulo 6

1335 Words
Me levante a ese de las 11 de la mañana, baje a la cocina, en el camino me encontré a Ana recostada en el sofá viendo The Walking Dead. Para ser sincera es una de las mejores series que ha podido existir. Al llegar a la cocina saque dos tazones para servir el desayuno más sencillo del mundo, le entregue el tazón de Ana y me senté junto a ella.   — ¿Qué harás hoy? —Le pregunte a mi querida amiga, ya que estaba demasiado bien vestida.  —En 20 minutos saldré con Josh. ¿Tú que harás? —Supongo que nada. —Iba a lamentarme por no tener una vida social, hasta que mi teléfono me interrumpió. Número desconocido  Hey soy Aarón, el chico de Starbucks, si no tienen planes para esta tarde me gustaría que saliéramos, ¿qué les parece? Jessica Perfecto, justo le preguntaba a Ana que haríamos hoy. Entonces nos vemos en Starbucks a las 4. — ¿Con quién te mensajeas? ¿Es Noah? —Es Aarón, el chico que conocimos ayer, nos invito a salir esta tarde. Así que no alargas tu salida con Josh. —Bien, llegare temprano para arreglarme. —Me lanzo un beso antes de irse. Respire hondo, iba a tener la casa para mi sola aunque sea por unos minutos, podía relajarme sin preocuparme por nada. Richard Preciosa estoy frente a tu casa, ¿podrías salir por favor? Pero qué demonios es lo que se está creyendo ese maldito estúpido. Abrí la puerta con la rabia carcomiéndome por dentro, es que si yo no fuera una maldita cobarde lo mataría. — ¿Qué diablos quieres? —Mis ojos casi se salieron de su lugar cuando vi que quien estaba en la puerta era Noah. —Lamento no haberte avisado que venía. —Murmuro visiblemente incomodo. —Ay Dios, lo siento Noah, pensé que era alguien más.  —Quise hacerlo entrar antes de que Richard lo viera y se armara un problema, pero antes de que pudiera volver abrir la boca Richard le pego justo en la cara. Mis manos empezaron a temblar cuando ambos empezaron a golpearse sin control. —Ya basta. —Les grite, pero ninguno de los dos escuchaba. —Noah, por favor. —Trate de llegarle al que seguramente sería el más comprensivo, pero creo que en este punto ninguno de los dos iba a parar. Así que sonreí, no es porque me alegre que estos dos se estén peleando en mi patio, sino que se me ocurrió la mejor idea para separarlos. Entre a la casa y fui directo a la cocina, saque un jarrón de agua fría y volví a dirigirme al lugar de enfrentamiento de los dos perros rabiosos. Ambos seguían igual, golpeándose como animales, así que les arroje toda el agua fría y fue así como pude lograr que se detuvieran. — ¿Ya se les bajo la calentura? —Pregunte después de haber captado la atención de ambos. — ¿Qué demonios Jessica? —Grito Richard, pero no le preste la más mínima atención. —Entra a la casa Noah. —No. —Volvió a gritar Richard. —Tu mejor cierra la maldita boca. —Le grite de vuelta. —Entra a la maldita casa Noah. —El asintió y me paso por el lado sin mirarme. — ¿Cuál es tu juego Jessica? —Mi juego. —Me reí. —Yo no soy la que fue a tu casa a golpear a las personas como un salvaje. —No me trates como si yo fuera el malo, el no debió de estar aquí. —No Richard, quien no debió estar aquí eres tú. —Cuando lo vi frente a ti los imagine besándose y no pude aguantarme. —Me importa muy poco que te hayas podido aguantar o no, te dije que lo dejaras en paz. —Bien, lo siento. No volverá a suceder. —Se aclaro la garganta y me miro. —De verdad quiero arreglar esto. —Me pareció sincero, pero yo no iba a perdonarlo así de fácil. —No hay nada que arreglar. —Le cerré la puerta en la cara. Respire profundo y mire  Noah, quien estaba sentado en el sofá mirando sus manos. —Lo siento Jessica, pero ya lo había dejado pasar una vez, no podía hacerlo de nuevo. —Lo mire en silencio. En realidad si lo entendía, cuando Richard lo golpeo en la universidad el chico no hizo nada, era justo que esta vez sí se defendiera. —No te preocupes, no es tu culpa. —Ahora si lo mire detenidamente, tenía el labio superior roto y una pequeña cortada debajo del ojo izquierdo. —Creo que hay alcohol para curarte eso. —Fui a la cocina y abrí el cajón donde guardamos todas las pastillas y demás cosas y luego volví con algodón y el alcohol. —Creo que puedo hacerlo yo. —Lo mire seria. —Ahora soy yo quien debe pedirte una disculpa, Richard te ha pegado dos veces por mi culpa. Siento que haberte besado fue el peor error que he cometido. —Yo no creo que haya sido un error, si cada vez que me beses viniera alguien a golpearme, créeme que aguantaría todos los golpes del mundo. —Sonreí como una estúpida boba por su comentario y aun así no sentí vergüenza, más bien me gusto. Ambos nos quedamos en silencio mientras yo le limpiaba las pequeñas heridas, hizo algunas muecas de dolor cada vez que lo toque con el algodón, pero eso lo hacía ver más tierno. El chico estaba empezando a gustarme y lo peor de todo es que no me desagradaba la idea, él seria el novio perfecto, el que cualquier chica desearía y yo claramente tenía la oportunidad de tenerlo. Me mordí el labio inferior, el deseo de querer besarlo se apodero de mi, pero no estaba segura de si debía. Intente hablar pero no sabía que decir, todo se estaba volviendo muy incomodo y entonces paso, me tomo de la mano haciendo que lo mirara directo a los ojos, me quede anonadada viendo lo hermosos que son. — ¿Puedo? —Pregunto y yo asentí. Cuando sus labios tocaron los míos sentí que el corazón se me salía, era la mejor sensación que jamás había sentido.   ©©©   —Hola. —Saludo Ana al llegar. Yo ya estaba lista para nuestra salida, había invitado a Noah y el a su amigo Alex, los tres estábamos hablando tonterías cuando ella llego. —Hola. —Saludaron ambos chicos. —Me cambio rápido. —Avisó y subió corriendo las escaleras. Alex se quedo mirándola mientras subía, creo que le gusta mi mejor amiga, lástima que sea una maldita zorra. La señorita bajo más rápido de lo que subió, todos en silencio salimos, no quise volver a decir ninguna palabra para evitar algún comentario raro por parte de mi amiga. Todos estuvimos en silencio hasta llegar a recoger a nuestro nuevo amigo, quien ya estaba esperándonos afuera. Fuimos por helado, yo pedí de dulce de leche porque es el que más me gusta, cuando ya todos habíamos pedido nos fuimos a un pequeño parque que había frente a la heladería. Hablamos de todo lo que nos pasaba por la mente, realmente la pasamos genial, todos son muy divertidos, no sé cómo no nos habíamos juntado desde antes. Después de haber pasado más de dos horas hablando de cosas sin sentido decidimos ver una película, llegamos a la casa y Ana hizo palomitas. Luego de haber pasado las mejores horas de nuestras vidas, lastimosamente llego la hora de despedirse, los chicos se fueron y la casa quedo en silencio. Cuando ya estaba preparada para dormir me llego una notificación. Grupo de w******p: Los 5 mosqueteros. Mejor amiga te agrego. Mejor amiga agrego a Aarón Mejor amiga agrego a Noah Mejor amiga agrego a Alex Fox Mejor amiga: Bebes, decidí crear este grupo para que todos podamos estar conectado. Aarón: Buena chica. 
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