Luego de recibirlos y darle la oportunidad de trabajar en la casa, pero los mantenían bajo vigilancia. Ya sabían que ellos venían por algo o mejor dicho por alguien.
—¿Qué dices? Les damos un susto o que. — pregunta Bacco.
—Tú eres capaz de hacer algo, pero no podemos dejar que nos descubran, porque sí no pueden atacarnos. — dice Lucca, pero ni se imaginaban que Dylan y Rhys los estaban escuchando.
—Ustedes hacen planes sin nosotros, que egoístas son y ni siquiera nos invitan a la fiesta. — dice sarcásticamente a sus dos hermanos.
—Bueno, pueden sentarse ahí… Sin hacer mucho ruido para no ser descubiertos. — dice Lucca y ellos, miran a los lados para asegurarse de que nadie los iba a escuchar.
—Bueno vamos a ver, que tanto aguantan... si vienen para hacernos daño sé pondrán en guardia y si no se irán corriendo. — dice Bacco, mientras los demás asienten positivamente y van planeando lo que le harán a los hombres.
—Vamos a encerrarlos en la casa de los empleados y cortamos la energía, pero eso lo debe hacer alguien que conozca bien los interruptores. — dice Rhys y Bacco, apoya esa idea:—Yo lo hago, ya me se hasta las salidas ocultas de la casa, para mí sería pan comido.
—!Ya que lo dices¡, ¿Puedes ir adelante?. Yo mientras tanto los voy a guiar...[.] hasta su trampa.
Sin embargo, la conversación de ellos no fue muy rápida, así que los hombres creerían que los chicos querían jugarle una broma.
—Vamos por aquí señores, mis padres nos dejaron a cargo junto a una chica de la servidumbre... La cuestión es que antes falleció una mujer, que era la amante del antiguo dueño y según. Ella sale vestida de rojo, ¿No le incómoda eso?.
El chico levanto una ceja, notando que aquellos sintieron nervio al momento de oír dicha historia, pero ellos debían seguir el plan tal cual y ejecutarlo.
Cuando ya estaban dentro, Rhys les dió un paseo por las habitaciones donde se quedarían, no sabiendo los hombres lo que les deparaba.
—!Es muy espaciosa¡ Nada que ver, con nuestros antiguos trabajos.
—Si me gusta mucho, quizás lo que dicen es un mito para asustar a los bandidos.
Ellos notoriamente, no comprendían lo que les esperaba y no tenía una pizca de imaginación.
—¿Y bien?, mando a limpiar la casa para que se acomoden.
—!Si¡.—dijeron mientras, aplaudían contentos al menos sabían disimular a lo que realmente venían.
Media hora más tarde, la pequeña casa estaba limpia y lista para ser habitada, los hombres subieron sus cosas para ponerse cómodos.
Descansaron unas cuantas horas, pero lo ninguno de los dos imaginaba lo que le pasaría más tarde. Unas de las chicas que sirven en la casa, fueron en busca de ellos para que conocieran a los señores de la misma.
En el momento que entraron por la puerta y se fijaron en la mirada de los jefes, se sintieron muy nerviosos. Ya que, no venían en son de paz, necesitaban asesinar a Soeh.
—Señores, bienvenidos a nuestra mansión y espero no tener ningún problema con ustedes, solo necesitamos que se encarguen de su trabajo y nada más.
Observaron por un rato, y luego uno de ellos reaccionó para contestar:—No tendrá ningún mal entendido, somos hombres responsables... ¿Cierto? compañero.
—Si, si, si... Lo que el dice, no es nuestro primer trabajo. Estamos recién llegados a la ciudad y dónde estamos pagando estancia es un poco caro.
Noah, entrecerró los ojos y fue detallando cada manera de expresarse... Deseaba darles una paliza en ese instante, pero si lo hacía dañaría los planes de los chicos.
—Aquí solo tendrán que cumplir su trabajo al pie de la letra nada de andar por ahí husmeando. ¿Me entienden?.
—!Si¡... Claro que entendemos señores.
Momento después de la conversación, cada uno fue a su dormitorio. Sabiendo que rato después tendrían que salir para hacerle saber a esos pillos de que eran capaz.
1 hora, 2 horas...:—Toc, toc. Lucca ya nos vamos. — el sonido, provenía del pasillo haciendo que Bacco saltará de la cama.
—!Ey Lucca¡ Los chicos nos esperan en el pasillo.
—[Tos, tos]. Ya voy, ya voy no ves que me quedé profundo.
Al salir, se encontraron solo con Noah, por que Isaac y los demás habían ido a colocarle un dron al supuesto espanto.
—Vamos no os perdáis más tiempo, ya deben tener todo casi listo.
—Si, si... Hay que apresurarse, no podemos perdernos de tan magnífica función.
—Vosotros si que sois traviesos, se nota que ustedes fueron los de la idea.
Mientras charlaban se acercaban más al lugar, donde pondrían su plan en marcha. Ni siquiera habían sospechado nada, pero en el momento hicieron clic en la puerta y empezaron a manipular los controles.
Desde afuera, se podía oír los sonidos que hacia aquella cinta de grabación y lo terrorífico que decía.
“Amore mío, has vueltooo... Por que me habéis abandonado”
El sonido era tétrico, acompasado con la luz fluorescente que la hacía ver aún más real. En la cámara del dron, se pudo apreciar la habitación de los hombres que se encontraba abierta, dejando pasar la figura hasta la misma. Dónde los sonidos aumentaron.
“Cariñooo... Yo que daño, te cause para ser abandona de esa manera. Nuestro hijo nos espera y he vuelto del más allá, solo por ti”
Aquel hombre se pasó en varias ocasiones las manos por la cara, esperando que fuese un sueño, pero la realidad fue otra y un gritó de terror se pudo escuchar:— Noo...
Los chicos sacaron inmediatamente el aparato volador de la casa y huyeron del lugar cada uno a su habitación. Esperaban con ansias, el día siguiente para saber ¿Como habían tomado los hombres la pequeña sorpresa?. Cuando amaneció, los primeros en estar despiertos fueron los chicos, se observaron un buen rato hasta que una de las servidumbres hablo: —Sr, Robert, fui a buscar a los nuevos empleados y no están en la casa.
—No se preocupe, quizá están juntos... Aunque a media noche escuché, algo parecido a gritos.
Luego de las palabras de Robert, ellos se miraron las caras. La curiosidad por saber lo que pasó aumento.
—Entonces me retiro, el desayuno está casi listo señor.
El hombre hizo una mueca de aprobación y ella se retiró, pocos minutos después regresaron con el desayuno. Trataron de terminar rápido, pero sin levantar motivos de sospecha.
—Ya hemos terminado, vamos al salón multiusos para jugar.
—!Que se diviertan¡ Les avisaré en cuanto lleguen Soeh y Aithana.
—Bien, hasta luego... Nos vemos más tarde.
Y dicho así, los chicos rodearon la casa donde se habían quedado la noche anterior... El nuevo chófer y el jardinero. Al entrar se fijaron que no había movimiento extraño y subieron a la habitación, a Dylan se le ocurrió hablar para saber si estaban ahí.:—Señores, pensé que eran más serios con su trabajo. —pero nadie contesto.
—Oigan a mis padres no les gustara la idea, de que no trabajen. —hablo Lucca, pero aún así no hubo respuesta.
—Voy a revisar el armario, tal vez y están escondidos allí.
Cuando Noah, quitó el cerrojo de la puerta cayeron los cuerpos temblorosos de los dos hombres.
—Llevate todo lo que quieras, pero no nos causes mal. fueron esas las palabras que dijeron con la mirada desorientada.