Miro un cartel y veo que estamos en Giannattasio. Parece que no llegaremos nunca al aeropuerto y veo como los coches del carril de enfrente intentan esquivar desesperados las balas perdidas, la imagen es dantesca. Autos chocando entre sí, otros explotando por los disparos de la bazuca, gracias a que hay pocos circulando la escena no es peor. Pero hay gente sangrando y cadáveres en las calles. Por suerte Ailín no puede verlo desde su posición, pero desde la mía se ve todo. Pasa ante mis ojos como si fuera en cámara lenta el coche de Viktor, veo que vuela por los aires, cae de lado unos metros adelante y no veo salir a nadie, ahora sí estoy cabreado. -Aleksei, retrocede y ve si hay sobrevivientes en la camioneta de Viktor. - digo. -Jefe, no lo dejaré sin retaguardia. - c

