Ir a ese lugar no era una elección para ella, simplemente no podía decir si o no, solo tenía que estar allí sin objeción alguna. —¿Alguna vez tendrás el valor de enfrentar a Fabio? —se preguntó a si misma viendo su reflejo en el amplio espejo del baño. Escuchó que alguien tocaba, rápidamente tomó el antifaz se lo colocó para luego salir del baño. —Aquí estoy. —Dijo acercándose al medio de la habitación. Takeru hizo una mueca al ver a la morena frente a él. —Quitate el antifaz. —Ordenó el pelinegro poniéndose de pie. Azul retrocedió algunos pasos ante Takeru que llevó las manos a su rostro con intención de quitarle el antifaz. —No se si Fabrizio te puso al tanto guapo —dijo en el personaje de Azul—, pero no puedes quitarme el antifaz darling. —Dijo ella quitando las manos de

