Llegó directamente a la cocina de la mansión su jefe traía una cara de enojo que se notaba a kilómetros, Alexander llamó al chófer para que esté fuese a recoger a la pequeña Luna en el centro comercial. La niña emocionada le contaba a Nicholas que había visto a Noa, la pequeña Luna le relataba a Nick lo mucho que le gustó ver a su niñera, de un momento a otro la sonrisa de la chiquilla desapareció pues fue sustituida por una cara larga y triste. Nick vió el semblante de la niña a través del espejo retrovisor, al castaño le dió lastima ver así Luna le había tomado cariño a la pequeña que diariamente le alegraba los días con sus ocurrencias y juegos, quería contarle a la niña que Noa estaba bien, también pasó por su cabeza el llamar a la morena para que hablara con la niña y así animar a L

