La emoción la hizo dar un brinco en el asiento del copiloto, su canción estaba sonando en una emisora nunca imaginó que algo así le fuese a pasar a ella, Noa ya no tenía esperanza de lograr algo en la música. —¡Felicidades! —exclamó Cameron acercándose a los asientos de adelante—, Mamoru mi amiga es famosa. —Alardeaba Cameron al callado chófer. Él sonrió ante la picardía de la mujer de llamativo cabello —felicidades señorita, no todos tienen el privilegio de tener amigos famosos. —Mamoru no le des más impulsos a Cameron —dijo la morena aoenads—, además no soy famosa. Cameron bufó aburrida su amiga era una agua fiestas. Noa miraba a la pelirroja haciendo una expresión de fastidio tras el espejo retrovisor —Cami quita esa cara. —Dijo la pelinegra riéndose por la infantil reacción de

