Tsuna despertó antes que su amado alfa y su cachorro, así que se dio una ducha para después dirigirse a su oficina.
El castaño comenzó a firmar el papeleo que le habían enviado justo el día anterior al aceptar oficialmente el cargo del Décimo Vongola.
Unas horas después Reborn entró a la oficina con una taza de café en su mano.
- Tsuna - le saludo el azabache entregándole la taza de café
- Buenos días Reborn - le saludo el castaño esbozando una gran sonrisa
- Ya están despiertos y te están esperando para desayunar
- De acuerdo, vamos - dijo el castaño tomando el café para después ir al comedor junto Reborn
En cuanto el omega piso el comedor todas las miradas se dirigieron a él, Kyoya se levantó y se acercó a él besando su frente como saludo.
- Buenos días - le dijo el alfa
- Buenos días Kyoya - le saludo
- Tsu-chan, ven - le dijo Giotto
- Hermanito
- Yoshi
Al ver a sus hermanos ahí Tsuna esbozo una gran sonrisa, sabía que Dino y Xanxus vivían en otras mansiones y el que se tomarán el tiempo de estar ahí con él, lo hacía muy feliz aunque sabía que se tendría que ir pronto después de todo ambos son jefes y deben de cumplir con sus responsabilidades.
El desayuno pasó tranquilo y lleno de risas, al terminar Tsuna se dirigió al balcón que se encontraba en su habitación, podía ver como Fuuta jugaba con Lambo e Ipin, Kyoya llegó abrazándolo por detrás.
- Kyo
- Tsuna quiero que seas mío, solo mío - le dijo
- Yo también lo estuve pensando y yo también quiero ser solo tuyo, mi celo comenzará en unos momentos - le dijo lujurioso el omega volteando para rodear con sus brazos a Kyoya
- Vamos a la cama mi pequeño omega - le susurro Kyoya
Tsuna asintió para después lamer el cuello de su alfa.
- Márcame y hazme tuyo mi alfa - le dijo de manera seductora
Kyoya beso al castaño con amor y Calama pero pronto la temperatura de ambos comenzó a subir, su celo había iniciado.
La ropa fue sobrando, ambos cuerpos terminar en la cama, los movimientos eran frenéticos, al momento de c******e Kyoya lamio el cuello del castaño para después encajar sus dientes mientras se anudaba dentro del castaño.
- Eres solo MIO Tsunayoshi - le dijo Kyoya
- Soy solo tuyo y tú eres mío
Las feromonas inundaban el cuarto por lo que todos en la mansión sabían que ambos habían iniciado el celo y lo más probable es que no salieran en un buen tiempo.
En un cuarto se encontraban los alfa Vongola encadenados ya que al sentir el aroma de su pequeño hermano y del azabache quisieron correr a la habitación para evitar que otro Hibari marcará a su hermanito.