—No se lo muestres a Calvin, ni lo saques a colación. Acaba de arrestar a otra persona y encarcelarla por robo de identidad. Déjame investigar. Escuchó a Calvin cerrar su laptop de un golpe y Wil guardó su teléfono en el bolsillo justo cuando sonó una notificación. No iba a caminar al lado de Calvin y mandarle un mensaje a Anabell sobre eso. El hombre en algún momento miraría su teléfono por curiosidad y vería de qué estaban hablando. Ya estaba fastidiado. —¿Es eso importante? —preguntó Calvin. —Solo Anabell, me extraña —sonrió y se levantó. —¿Pudo conocer a esa autora que le gusta? —le preguntó Calvin. —Mm, sí, lo hizo, firmó su libro una segunda vez también —Wil asintió con una sonrisa. —Debe tener una foto con ella, ¿no es eso lo que hacen todos, para que sus fans puedan comparti

