Él vio a su agente poner ese tubo en un auto y le dijo que se quedara allí. Ella iría a conseguirles café, luego se rio: —También debería conseguir pastel para los chicos. —Te adorarán por eso —Rin se rio mientras Lisa se alejaba. Se acercó a ella sin dudar y se plantó justo frente a ella, su cabeza se levantó cuando él entró en su espacio personal. —No sé qué quieres —dijo mientras lo miraba. —¿De verdad? —soltó él—. Después de todos estos años, ¿no sabes lo que quiero? —no le creía. —No —ella sacudió la cabeza—. Por favor, déjame en paz. —Ahora, esa no es forma de hablarle a tu… —se inclinó completamente para presionar su boca contra su oído—. Ex-esposo —murmuró. —Nunca he estado casada según mi recuerdo —respondió de inmediato—. Aléjate de mí. Él se inclinó un poco hacia atrás y

