Marena Los días pasaron demasiado rápido, la semana terminó habíamos pasado por muchas cosas, las miradas inquisitivas de Marisa me acompañaban a donde quiera que fuera, al parecer le habían llegado los rumores de mi relación con Santiago y no es que nosotros nos encargaramos de ocultarlo, al contrario queríamos gritarle al mundo que nos amábamos lo felices que éramos aún cuando a ella pareciera darle cólera por lo mismo. -¿Que vas a regalarle a Santi?- pregunto mi hermana mientras nos recostabamos en el césped de nuestro jardin -No lo se, siempre me he esmerado en sus regalos tanto que ahora no tengo idea de que puedo regalarle- mencione frustrada, su cumpleaños era mañana y no tenía ni un gramo de ideas para regalarle -Siempre haz sido muy ingeniosa algo se te debe ocurrir- suspire,

