Marena Entendía que nuestras familias quisieran lo mejor para nosotros, que no se conformaran con tan poco, pero joder estaba fastidiada, solo quería casarme, no importaban los lujos, si me casaba en un palacio o en un registro civil, eso no me interesaba para nada, solo quería tenerlo a el, cosa que a nuestra familia no parecía importarle. Se pusieron de acuerdo en todo, la decoración, los padrinos, la comida, el paste, absolutamente todo lo estaban haciendo ellos, lo único por lo que yo debía preocuparme era mi vestido, pero ¿Como elegir uno entre un millón de los que las chicas eligieron? Y es que tenia al menos 10 vestidos frente a mi, todos hermosos, unos parecidos, otros no tanto pero sin duda era un conflicto mundial, porque todas querían uno distinto. -Con cualquiera te veras h

