Marena No sabía como podía existir tantas personas malas en este mundo, si bien yo no soy la mujer más santa y perfecta de este mundo, tampoco buscaba hacer el mal a otras personas, al contrario si necesitaban ayuda los ayudaba sin dudarlo pero jamás dañaría a alguien por voluntad propia. Por eso me costaba creer que había personas que sin conocerte eran capaz de juzgarte a un punto donde las acusaciones eran fuertes, tanto que la prensa estaba afuera de nuestra residencia, esa que papá compró hace años y que se mantenía con gran seguridad desde que era pequeña. -No puedo creer que ustedes se hayan peleado en sus primeros días en la universidad- mamá estaba molesta a tal punto de que nadie había venido, solo los mayores y los chicos que nos acompañan desde la universidad -Mamá.... - ha

