Capítulo 5

1426 Words
Santiago Entre a casa pensando en todos los escenarios que se pudieran presentar si un hombre se acerca a Marena y ninguno de esos me gustaba, me enferman a la idea de que la tocarán, me negaba a verla con otro hombre aún cuando sabía que tenía derecho a ser feliz. No cene nada, solo subí directamente a mi habitación y di varias vueltas por el lugar, nada me calmaba, necesitaba saber que estaba bien, que seguía con mi hermano y con las chicas, lo más seguro es que Esteban esté con ellos y por ende entre los dos la cuidaban. Pero ¿Y si ella encontraba a otro hombre? ¿Si se sentía atraída por alguien más? Joder no, ella merecía más que un cabron, entre al baño y me di una ducha rápida, me puse uno de mis trajes y me coloque mi colonia favorita antes de salir de mi habitación. Conduje hasta el antro de siempre, veníamos con mucha frecuencia aquí, en su tiempo fue el favorito de mis padres y tíos, ahora era el nuestro, nos conocían aquí y no necesitábamos reservación para entrar. Por lo que deje mi auto en el estacionamiento y me adelante a la fila donde los guardias me saludaron dejandome pasar. La busque con la mirada, primero en la pista, me negaba a verla bailar con cualquiera, por lo que sentí un alivio al no verla, voltee directo al privado que solíamos pedir y ahí estaba ella, su mirada estaba sobre mi, sonreí un poco y suspiré aliviado al saber que estaba sola. -Creí que no vendrias- una mano se poso en mi hombro, me gire rápidamente logrando ver a la chica que tenía al lado, era la misma con la que habia despertado esta mañana, la que me marcó hace más de una hora- Que bueno que decidiste venir- quiso besarme pero me aleje -No vine por ti... ¿Marisa? - pregunte su nombre y ella asintió- Estoy aquí por mi hermano, no por otra cosa- asegure y ella hizo una mueca de decepción -Es una lastima- suspiro- Será en otra ocasión entonces- sonrió y yo igual -Esperemos que si- mentí, en realidad era una chica presiosa, tenía el cabello rubio y ojos verdes, tenía un cuerpo proporcional y una sonrisa encantadora, podria ser el prospecto de la mujer indicada, para un rato o para una compañera, pero el problema es que no era ella- Debo irme, nos vemos- ella asintió besando mi mejilla y se alejó para ir con sus amigas. Suspiré y subí las escaleras para llegar al privado, pero vaya sorpresa ni Mar ni Violeta estaban ahí. -Hola chicos- salude en cuanto entre, todos tenían sus bebidas, Dani y Perla estaban con bebidas sin alcohol, Esteban con Wisky y a su lado una botella casi terminada de tequila, solo esperaba que ella no haya bebido tanto. -Creí que no vendrias- menciono mi hermano y yo me acerque al cristal para buscarla -Ya ves, me dieron ganas de salir- suspiré- ¿Donde están las chicas? - pregunte y Perla sonrió -Mar quería bailar y Violeta fue con ella- me gire para verla y luego regrese la mirada a la pista donde la vi rápidamente. Su cuerpo se movía al ritmo de la música, el delicado movimiento de sus caderas podía hipnotizar a cualquiera, las ganas de tocar esa zona, de acercarla a mi cuerpo mientras se movía de esa manera llegaron a mi. -¿Quién es ese imbecil? - pregunto Esteban mirando por el mismo lugar que yo -Que no se atreva a tocarla- Daniel se puso de pie y todo desapareció cuando el hombre que se acerco a Mar tocó ese lugar que debía tocar yo, ella parecía incómoda y solo eso basto para que todo se fuera al carajo. Baje decidido a golpearlo a terminar con el, mi hermano me seguía de cercas mientras que mis primos iban más atrás. -Yo quiero saber que se siente estar contigo- fueron las últimas palabras que le dijo ese hombre a Mar, tire de su cuerpo y lo hice mirarme antes de golpearlo, Daniel tiro de Mar para alejarla y Esteban fue por Violeta cuidandola junto con su hermana. -Te quiero lejos de ella- sentecie golpeando su rostro una vez más pero el se incorporó rápidamente y golpeó mi estómago -Tu no eres nadie para decirme que hacer, es mi novia, respeta nuestra relación- sus palabras eran mentiras, más que mentiras -Yo soy su primo imbecil y jamás dejaré que te acerques a ella- Golpee su rostro varias veces, sus palabras solo me habían molestado más, tanto que no pensaba en lo que decía y mucho menos me detendría -Santiago para por favor- Escuche la voz de Mar a lo lejo- Por favor para- pude notar una pequeña mezcla de miedo en su voz antes de que me tomarán de los brazos y me alejara del hombre, no me hacía falta mirar para saber que eran los guardias, en parte era bueno ya que ese desgraciado estaba a punto de desmayarse tenía el rostro hinchado y su labio sangraba. -¿Estás bien? - pregunto Mar acercándose a mi tocando mi rostro -Estoy bien- me solté de los guardias y ella suspiro -¿Eres un idiota o que? No puedes venir y golpear personas nomás porque quieres- menciono molesta, mire a mi alrededor Marisa nos miraba con detenimiento, a decir verdad todos, mi hermano y primos se acercaron a nosotros -Te estaba acosando- mencione y ella bufo -Pero no puedes hacerlo Santi, no puedes golpear a una persona de esa manera- me señaló y yo suspire -Vamos te llevo a casa- mencione y ella nego -No, vengo con Daniel, regreso con ellos- sentenció -He dicho que te llevo a casa y no hay nada que puedas hacer para evitarlo- tome su mano y comencé a caminar a la salida -Pero no traigo mi bolso- menciono tratando de detenerse -Yo los llevo, es mejor que nos vayamos ya- menciono Perla y con ese asunto resuelto salimos del lugar. Mi hermano y primos fueron hasta su auto, por mi parte yo llevé a Mar al mío. -Te haz vuelto loco- menciono molesta sentándose de copiloto -Debes entender que te vamos a proteger, ningun hombre puede tratarlas asi- asegure y ella suspiro -¿Conmigo no pueden ligar pero contigo si?- pregunto molesta- Déjame decirte que tu novia se quedó adentro, ¿Qué pensara al vernos juntos? Yo no quiero ser la causante de un problema en su relación- se cruzó de brazos y yo suspire -Esta bien Mar, no me importa que diga, tampoco que piense la gente, mi prioridad es que estés bien, que llegues con bien a casa y sobre todo que un imbecil no te diga esas palabras- me miro y suspiro -¿Porque? ¿No soy lo suficientemente atractiva para que alguien me mire más que una amiga o prima? - pregunto molesta -Eres preciosa Mar- interrumpi sus siguientes palabras me miro un segundo y suspiro- Mereces más que un idiota Mar, no quiero que tu o alguna de ustedes termine con un idiota como el, eres mi prima y quiero lo mejor para ti- asegure y ella asintió mirando por la ventana. No dijo nada más en el trayecto de su casa, no entendía el motivo de su silencio pero cuando detuve el auto en su casa su madre salió a recibirnos. -No pensé que regresarían temprano- sonrió y yo me acerque a ella para darle un beso -Queríamos seguir la fiesta aqui- aseguró Mar y su madre asintió. Mar y Violeta eran la viva imagen de su madre, su cabello castaño, sus ojos cafés con un brillo increíble, una piel blanca que podría jurar que era la más suave del mundo y una sonrisa de encanto. -Perfecto- sonrió al ver que Daniel estabacionaba el auto junto al mio- ¿Te quedas Santi? - pregunto y yo sonreí al ver la cara de disgusto de Mar -Por supuesto, me quedo un rato y luego me voy- mi tía se hizo a un lado y nos dejó entrar. Había decorado el jardín para una fiesta casual, una mesa estaba justo en medio, había bebidas con alcohol y sin alcohol, algunos trozos de fruta y frituras, en un lado había varios sacos de dormir por si nos quedábamos ahí, podríamos dormir adentro si así lo quisiéramos, pero siempre había sido divertido quedarnos todos juntos, las historias eran lo mejor, pero algo me decía que esta sería una larga y turtuosa noche.
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