Marena Entendía que los hombres no diferenciarán la ropa de las chicas, porque era claro, los vestidos no eran iguales pero el parecía verlos idénticos, si bien me gustaban los vestidos no compraría tantos iguales, solo me llevaría uno de cada modelo. Luego me medí algunos pantalones y blusas, faldas y chaquetas, Santi me acompaño pacientemente a todos lados y me esperaba en la sala de las tiendas en lo que me media la ropa, una vez compramos lo necesario volvimos a casa. El domingo transcurrió de manera habitual, nos reunimos como todas otras veces, las bromas de la familia no se hacían esperar, las reuniones familiares solían ser catastróficas si nuestros padres se lo propondrían. Se reían de nosotros, a ellos simplemente les parecía divertido que nosotros fuéramos tan rápido, y es q

