Santiago Sentia un nudo en la garganta, porque al fin lo habia logrado, despues de tanto tiempo ella seria mi esposa. Me hania levantado temprano, no podia dormir por la ansiedad que esto me provocaba, porque deseaba ir por ella y casarme en ese instante, pero debía esperar un poco, solo unas horas mas. Cuando llego el momento de vestirme lo hice, me coloque el traje que habia comprado especialmente para este dia, un traje azul marino y camisa blanca, llevaba el reloj que ella me habia comprado para mi cumpleaños y me acomode el cabello un poco dejandolo un poco despeinado, pues sabia que asi le gustaba a ella. -Te ves muy bien hijo- papá entro a la habitación y yo sonrei -Gracias papá- me gire para verlo- ¿Es normal sentirme tan nervioso? - pregunte y el sonrio un poco -Claro es nor

