Marena Sabia que mis padres estaban en su habitación, la última del pasillo para ser exactos y mi hermana en la de enfrente, tenía en claro que podrían escucharnos pero lo necesitaba, si no lo tocaba me volvería loca. -Mm nena, debemos parar- menciono con la voz ronca alejando un poco sus labios de los míos, mis caderas se movieron sobre sus caderas y un gruñido salió de sus labios. Quería poner a prueba todos y cada uno de los consejos que me habían dado las mujeres, la ropa, el aroma, la manera en que debía tocarlo, besarlo, como debía comportarme, estaba tratando de llevar la teoría a la práctica. Me coloque la pijama más sexy que puse encontrar, no me coloque ropa interior bajo esta pues quería más, mucho más, me deje el cabello suelto y me coloque mi perfume favorito, estaba dispu

