Gonzalo Tenerla entre mis brazos es la sensación más maravillosa que he podido experimentar desde mi ruptura con Violeta. Me había jurado no volver a sentir nada por ninguna otra mujer, pero lo que ella me hace sentir empiezan a derrumbar esas barreras. «No puedes volver a pasar por lo mismo» Habla mi conciencia tratando de que ponga límites. Apago esa voz para que me deje disfrutar de este momento que tal vez no se vuelva a repetir. Cuando estoy por quitar su ropa interior tocan la puerta con gran desesperación y maldigo los juegos del destino por no querer permitir que vivamos este maravilloso y excitante momento. —Están tocando. —me empuja alejándose e inmediatamente empieza a vestirse —. Yo sabía que toda esta mierda estaba mal. Verla molesta y nerviosa a la vez hace que me exci

