Max Desde que me mudé al conjunto residencial hace 2 años no he podido dejar de admirar a mi vecina. Melissa despierta en mi algo que ninguna otra ha podido hacer. Se que todas las mañanas sale muy temprano para hacer su rutina de ejercicios a diario y de solo verla con su conjunto deportivo me la pone dura. Es algo inevitable y tengo que recurrir a métodos que no me agradan para nada y poder descargar todo lo que se me acumula a causa de la excitación. Cuando la vi en la mañana me dieron ganas de agarrarla y meterla a su departamento y empotrarla como un maldito salvaje contra la pared. Creo que en algún momento estuve a punto de perder la cabeza y termine follandola en cualquier lugar. Sé que no le soy indiferente, ella también me desea de la misma forma que yo.Lo sé por la forma en

