Amanda Ha pasado una semana y puedo decir que ha sido la mejor que he podido vivir desde que estoy en la universidad. Lo que más me encanta es cuando asisto a las clases con el profesor Santiago, no puedo negar que a pesar de ser un hombre un poco mayor para mi es muy guapo y atractivo. Se roba las miradas de todas las alumnas de la universidad y ni hablar de las profesoras. —¡Buenos días querida! —responde con entusiasmo—. ¿Dónde te encuentras? —Vaya pensé que aún estabas atrapada entre las sábanas. —comento con sarcasmo—. Estoy camino a la cafetería ¿Ya llegaste? —Obvio bobis, mientras te estaba esperando estoy alimentando mi vista con un hermoso adonis. —suspira—. ¿Será que te puedes apresurar o tengo que salir por tí? —Ya estoy en la entrada. —digo antes de colgar la llamada. L

