El un chico normal en apariencia, buen hijo, amigo, estudiante y demás.
Ojo! solo en apariencia ya que ese es su gancho para engañar a las chicas y usarlas para su beneficio, sacando de ellas lo que necesite y siempre termina siendo el bueno ante los ojos de los demás y de sus propias víctimas.
Un chico que se sale siempre con la suya…
¿Pero que pasa cuando llega una chica no tan nueva en su vida que si ve lo que realmente es?
Y esta se convierte en su talón de Aquiles ya que sin saberlo el le enseñó a jugar su mismo juego siendo solo una espectadora que nunca se creyó su actitud intachable.
Pues les presento la historia de Fabrizzio Di Marco y Persefone Millan, dos personas que se repelen por igual pero por circunstancias de la vida se ven envueltos en mentiras comunes que los harán compartir mucho más que las mentiras cuando empecé a nacer una pasión con la intensidad de una súper Nova que los devorara sin clemencia…
- Ella: sal de mi camino idiota
- El: esa boquita gatita… - la miro a los ojos color tormenta – a ver por que no te quitas el casco y me dejar ver mas que tus ojos.
- Ella: en serio! Eso te funcionará con muchas – tan idiota como lo recordaba ^pienso^ - suelto una pequeña risa y le digo – pero no conmigo bombón
Dicho eso pongo en marcha a mi baby “mi moto “ y lo dejo hay dándome una mirada penetrante y analítica
- El: la veo marchar y si que se ve buena la gatita tendré que averiguar más de ella aunque hay algo en sus ojos., creo haberlos visto antes.
Sonrió hay gatita te gusta jugar y a mi me encanta cazar…