Tobal miró a la sirvienta llegar sin su mujer y su gesto lo dijo todo, la chica rápidamente bajó la mirada y contuvo la respiración. ―Alfa, ella me ordenó adelantarme. ― Pasó saliva, su corazón martillando en su pecho y en los oídos de Tobal. ―Usted ha dicho que le debemos respeto y tenemos que hacer todo lo que ella pida. ―Sin prestarle atención miró en dirección a la puerta principal en espera de verla salir, pero su luna no salió. Intentó percibir su aroma y lo que consiguió no le gustó, apenas siente ese olor que le enloquece. Con el corazón acelerado y Dark bastante inquieto entró al castillo y siguió el rastro que Kalha había dejado y no lo llevó a ningún lado, él ya no podía olerla. Con la rabia latiendo en él e ignorando que lo que realmente siente es preocupación, por primera v

