POV Verónica. —No te muevas, y no te atrevas a gritar —dijo con un tono de voz que me hizo temblar. —Tenemos que salir de aquí lo más rápido posible. Dios no, José se veía tan bueno y ahora parece que quiere sacarme de aquí para asesinarme, en serio no, no puedo dejar que me asesine, soy demasiado joven para morir, quizá el es el de las notas, y quiere inculpar a alguien más, yo no sé qué hacer. Me detuve en seco, pero entonces José jalo mas fuerte, por lo cual sentí mi mano salirse de mí. —¡Suéltame! —grité lo mas fuerte que pude. La gente que iba pasando cerca, se giraran a vernos. —Verónica, no grites, me dijiste que el auto te siguió de ayer, y yo vi a ese hombre subirse al auto que mencionas, y está mirándonos en este momento. Lo miré, era un hombre de 25 a 30 años de edad, ten

