Punto de vista de Lolo Después de querer casi vivir aquí (literalmente la butaca era tan cómoda que dudé en decirle a Adam que se quedara con el cuarto y yo me mudaba para acá) salí con un conjunto unicolor de unos pantalones suaves y una camisa holgada, un pañuelo en mi cabeza y me dispuse a ir a mi oficina. Dios este día realmente va muy bien, pensé en el medio de mi oficina particular. Si esto viene así, que no se detenga. Ya he comenzado a hacer las paces con la Señora del pañuelo, no sé por qué me ha hecho esto pero, creo entender, me está dando un gran y experiencial al futuro… a ver ¿Cuántas personas tienen esa oportunidad? no tengo otra decisión, o escapatoria que tomarla de frente. Así que me dispongo a deambular y hurgar en la oficina en busca de información. Veo varios cuadern

