Los días pasan y aunque he intentado comunicarme con Arlette, su móvil siempre está apagado, siendo imposible saber dónde se encuentra. También he insistido con mi padre para saber sobre ella e incluso contraté un investigador privado para dar con su paradero, pero tal parece que ha desaparecido, ya que no hay registros de su salida del país. Y Alessia no es una opción, dado que cuando fui a buscarla a su trabajo para pedirle su ayuda, me impidió pasar no sin antes gritarme un montón de insultos a través del teléfono de su asistente. De un momento a otro recuerdo las palabras de mamá, que las pruebas pueden falsificarse y decido buscar a Luca, estoy seguro de que él debe de saber dónde puedo encontrar a mi esposa. Sin perder tiempo salgo de mi oficina donde me la he pasado encerrado la

