NARRA SANTIAGO: La cena iba de maravilla hasta que el sujeto que me tenía apuntando recibe un mensaje y por su cara sé que no son buenas noticias. Comienzan a levantarse y yo no entiendo nada, el tipo que lleva el arma la enfunda en su estuche que lleva debajo del saco y me toman del brazo y me arrastra hacia afuera. El otro tipo se queda pagando la cuenta por lo que pude ver. —¿Qué paso? —pregunto. No obtengo respuesta y me meten al auto con vidrios polarizados. Al cabo de unos minutos sube el otro y nos ponemos en movimiento. Me cubren la cara con algo n***o para privarme de la visión. Pasa un largo rato hasta que auto se detiene, vuelvo a preguntar qué pasa, pero solo obtengo empujones. Me meten dentro de un lugar y luego siento como enroscan algo a mis pies, por lo frio creo

