¿Eh? ¿Va a empezar con su interrogatorio de nuevo? —No creo que tenga que informar todo sobre mis citas personales con usted, jefe —respondo con una sonrisa forzada. Andréi suelta una risa sarcástica. —Ya veo. Resulta que encontré tu teléfono en la salida de incendios del hotel y no estabas por ahí. Así que tal vez estaba preocupado y fui a tu apartamento a comprobar, solo para averiguar por tu hermano que aún no habías vuelto. Luego le dejé tu teléfono y volví a casa. —Su risa se intensifica, pero no es la clase de risa que quisiera escuchar. —Si no quieres que otros se metan en tus asuntos, asegúrate de no involucrarte en primer lugar —añade con tono burlón. Apreté los dientes, luchando por mantener la calma. Estaba de buen humor hace unos momentos, pero basta con que Andréi abra la

