Narra Edward. Apagué la luz de la habitación para que Elizabeth no me viera al entrar, la escuché refunfuñar, pero no le puse mucha atención a lo que ella decía por qué estaba tan molesto que solo quería reclamarle, en medio de la oscuridad la sostuve de la cintura Atrayéndola a mí, mientras le decía que ella es una zorra, se lo dije con mucha rabia sentía cólera al ver cómo Elizabeth le daba más oportunidades a esos dos payasos que a mí que soy su esposo y que estoy dispuesto hacer lo que sea por ella y sé que si ella me da una oportunidad la haría feliz, más que ese abogaducho cursi que solo quiere tenerla de amante o ese italiano que solo la quiere usar y cuando se sienta cansado de usarla la desechará como está acostumbrado a rechazar a sus amantes, yo sé que no soy mejor que él, pe

