Narra Edward. Sé que le he amargado el día al abogaducho ese, pero también estoy que me cortan y votaré ácido en vez de sangre, nunca me imaginé que la fea tendría un enamorado. Pensando en eso le he dado al volante de mi carro varios golpes. ¡¡Nunca te librarás de mí Elizabeth!! Narra Elizabeth. Hoy por fin me voy de aquí, ya por fin dejaré de estar encerrada. Suena mi celular. Alex, ya vienes por mí. Le pregunté ansiosa por irme de aquí. Lo siento Elizabeth, no tenía prueba para comprobar que el matrimonio fue ilegal. Se escuchaba triste Alex, dime qué me estás haciendo una broma. Le pregunté incrédula. no mi pequeña hermosa. La alegría que sentía hace apenas segundo se esfumó como humo en el viento No importa me iré de aquí sea como sea, por favor Alex renta un he

