Selene suspiró suavemente, agotada. De repente, su móvil vibró a su lado, pero ella no tenía ganas de moverse. No obstante, las notificaciones seguían molestándola, así que no tuvo más opción que revisar. «¿Qué tal la experiencia de sentirse asfixiada?» «Querida, todavía no estoy harto de tu cuerpo, así que protégete bien. No permitiré que lo de hoy ocurra de nuevo.» «Descansa bien.» «Te visitaré pronto.» Había cuatro mensajes de Alaric. Entre líneas, se notaba lo arrogante y egocéntrico que era. Especialmente el último, que decía que iba a visitarla. Pero ellos estaban en la Villa Lancaster, rodeados de gente, ¿cómo podría visitarla? Selene torció la boca sin tomarse en serio lo que decía. Después de un breve descanso, se levantó para ducharse. Al terminar, se tumbó en la cama y se

