– ¡Esto es imposible...! – balbuceo Tiberus, con nerviosos. –Pensé que los androides, con diseños femeninos. Fueron prohibidos, desactivados, y desmantelados. A raíz del incidente, con la sangre roja– –Es cierto. Nuestro servicio, fueron prohibidos para el público. Debido a que nuestro diseño, fue consideradas como una falta de respeto. Sin embargo, en la suprema corte de justicia. Aun quedamos, algunas unidades en servicio. Aunque, eso no es lo importante ahora– –Escucho tus palabras, y no les encuentro mucho sentido. Mejor dicho, esa no es información que me interese– se sentó en su silla; como si fuera el trono, de un inmenso castillo. Y bajo su arma –Ahora podría explicarme ¿qué hace un androide de la suprema corte, en mi oficina? – –Vera, Sr. Arcadis– levanto, la palma de

