–Will, tu puedes...– Alika, sabía mejor que nadie. Que cuando me lo proponía, nada podía detenerme; ni siquiera mi propio cuerpo. Por lo que me apoyo, desde su asiento. –Lo sé...– sonreí. Colocándome a duras penas de pie, y sosteniendo mi adolorido cuerpo; con mis brazos, aun en la silla. –¿Qué va hacer?– se preguntó alguien, en primera fila. Observando el espectáculo, como el resto del mundo en esa sala. – A todos, los que se encuentran en esta habitación. Escuchen atentamente, porque solo lo diré una vez. Sé que muchos de ustedes, no saben que pensar sobre mí. Después de todo lo ocurrido, durante la última sesión. Algunos me ven como un mentiroso, y otros como un héroe. Sin embargo, solo soy un ser humano como cualquier persona en esta sala. No tengo nada en especial, que me

