Todos los sábados, sin excepción, Gaby ayuda a su tío Nacho, en su pequeña tienda de repuestos, que queda apartada de la ciudad. Allá, se encarga de ordenar y de catalogar, a veces, cuando su tío se enferma, ella se pone de cajera. No era de mucho esfuerzo, la tienda El Tuercas, es pequeña, Le gusta pasar los sábados allí, sobre todo porque era poco concurrido y pasa la mayor parte del tiempo sin hacer nada más que acomodar las cajas y hacer inventarios. Prácticamente se queda sola todo el día en el depósito, rodeada de cajas y más y más cajas, de repuestos que no tiene ni la más mínima idea para lo que sirven. Pero es un trabajo sencillo, además de atender a los clientes, busca el repuesto que solicitan y les cobra sino está su tío. Así mata dos pájaros de un tiro, olvida todo lo que me h

